La idea surgió de dos estudiantes de ingeniería con ganas de desarrollar un proyecto de robótica en software y hardware libre con Arduino.
Jonas Sciangula Street y Federico Gon son dos jóvenes argentinos que crearon con sus conocimientos una impresora 3D con el objetivo de imprimir a futuro piezas que le sirvan a la sociedad y aporten a la salud de las personas.
Su idea es trabajar con otros profesionales, localizar necesidades y poner en funcionamiento sus conocimientos para desarrollar piezas que ayuden a la sociedad. Con el afán de lograr ese objetivo, comenzaron con la compañía 3DRosario.com, dedicada a la producción de impresoras 3D, impresión de diferentes materiales e insumos necesarios para lograr las impresiones.
Jonas contó sobre el proyecto y como se trabaja hoy con las impresoras 3D: “La mayoría de los componentes pudimos conseguirlos en el país, desde los mecánicos hasta las piezas plásticas. Actualmente estamos en la etapa similar a donde salían las primeras computadoras de escritorio, donde existen limitaciones en cuanto a productos/materiales para imprimir, pero se calcula que en los próximos años tendremos todo tipo de usos”.
Basada en un proyecto de hardware libre, la impresora es totalmente modificable. Es decir que por ejemplo si se quiere imprimir algún objeto de un metro por un metro, bastaría con reemplazar los ejes por unos más largos. O si se quisiera imprimir en porcelana, seria cuestión de cambiar de extrusor. En este sentido, tanto los productos impresos como la misma máquina son personalizables.
Los usos de la impresión 3D pueden ser varios: diseño industrial, prototipos de manera rápida, y modelajes. Los costos de operación y mantenimiento son relativamente bajos.
Respecto a los materiales con los que están trabajando, para llegar a cumplir un objetivo social y crear piezas que ayuden a la calidad de vida de las personas, Federico Gon dijo: “Para que funcione la impresora 3D se utilizan principalmente plásticos como ABS, PLA, Nylon, Policarbonato y Polietileno. Los diseños pueden ser hechos principalmente con Autocad, 3D Estudio o cualquier software de modelación 3D”.
Una impresora 3D es ideal para escuelas e institutos, porque puede ser integrada a los cursos de estudio, siendo útiles para ingeniería, arqueología, arte, paleontología, medicina y arquitectura.
¿Cómo funciona?
El proceso de impresión comienza especificándole a la impresora el modelo 3D a imprimir, luego la máquina calienta una boquilla la cual derrite el plástico, tal como si fuera una pistola de silicona, para que el pantógrafo con ejes x, y, z le de forma a la figura.
La impresión puede demorar desde minutos a horas, dependiendo de la complejidad y tamaño del modelo. Esto es sin embargo poco si se piensa en la inversión horas/hombre para crear, por ejemplo, un prototipo de algún producto.
Fuente: DonWeb.com