La iniciativa apunta a que el municipio coordine junto a privados contribuciones en las instituciones barriales. Podrán obtener este beneficio más de 300 clubes.
La concejala por Unión PRO Federal, Anita Martínez, presentó un proyecto de ordenanza con el que busca facilitar la coordinación entre el sector privado y los clubes de barrio para que, a través de padrinazgos, las empresas financien las obras y mejoras que los clubes necesitan, previa presentación y aprobación en la Secretaría de Promoción Social de la ciudad.
“No es novedad la acción social que llevan a cabo las instituciones barriales que funcionan como lugar de reunión y de esparcimiento y también como ámbito de contención para los jóvenes para evitar que permanezcan en la calle”, apuntó Martínez.
Las instituciones barriales sociodeportivas cobran sus respectivas cuotas, se manejan a pulmón y con gran sacrificio por parte de sus autoridades. “No resulta sencillo mantenerlas a flote, y mucho menos realizar las obras que el natural desgaste de los materiales o el crecimiento de la cantidad de asociados exigen constantemente”, explicó la edila.
Para Martínez, la estructura del padrinazgo incluye una donación de la persona física o jurídica interesada (sin reciprocidad de ningún tipo por parte del club) y el título de “Padrino” de la institución.
El depósito se haría en una cuenta que el Banco Municipal habilitará especialmente, gratuita y que no tendrá cargo al momento de las extracciones. En consonancia con esto, Martínez opinó sobre el rol que debe tener el Estado en situaciones como ésta: “el trabajo correcto del Estado en este caso es el de funcionar como conector y como garantía de confianza. Conector porque junta a las partes, al club que necesita financiarse y a la institución privada que tiene la voluntad de apoyar a alguna institución de la sociedad civil; y cómo garantía de confianza porque al recibir los proyectos de las obras y fiscalizarlos, la empresa que quiere apadrinar tiene la certeza de que su aporte va a quien lo necesita y se va a destinar al trabajo para el cual estuvo pensado”, señaló la edila.
En los detalles del proyecto se puntualiza que la Secretaría de Promoción Social, como autoridad de aplicación no sólo deberá recibir y analizar los proyectos sino controlar su correcto cumplimiento. “Eso, para nosotros, es un Estado eficiente, que usa su información y su capacidad para conectar a los privados entre sí y producir una mejora en el bienestar de la población”, detalló Martínez.
Las instituciones barriales que podrán beneficiarse de este Régimen de Promoción son todas aquellas que tengan su domicilio legal y su sede dentro de la ciudad. No pueden contar entre sus actividades el desempeño de deporte profesional y deben tener personería jurídica vigente aprobada dos años antes de la presentación del trámite.