El candidato a intendente por el Frente Renovador, Alejandro Grandinetti, se comprometió a instrumentar el programa “Primer empleo”.
El programa busca promover incentivos para las empresas, firmando un convenio con el municipio, se comprometan a contratar a personas jóvenes y que recién se inician en los ámbitos laborales a cambio de una exención de tasas.
“Recorriendo los barrios nos encontramos que el primer pedido y demanda que hacen los jóvenes es el de trabajo. Miles de adolescentes terminan la escuela secundaria y deambulan buscando oportunidades laborales, y al no encontrarlo, aparecen la frustración, el desgano y el desaliento. Por eso es importante para devolver dignidad y motivar el ascenso social”, explicó el candidato a intendente por el Frente Renovador.
Grandinettti destacó que “llama la atención que la Secretaría de Producción de la municipalidad tiene un área de Promoción del Empleo que tiene en sus objetivos el fomentar acciones de capacitación y formación. Nada de eso se trasladó a hechos concretos y jamás de instó a las empresas a ser parte activa de ese proceso”.
En este sentido destacó las estadísticas que acompañan esta fundamentación: “del total de personas desocupadas casi el 60% son jóvenes que tienen entre 20 y 29 años. Es decir, que son ellos los principales afectados”.
En paralelo a esta iniciativa, el periodista dijo que se volverá a poner en valor a la Dirección de Educación municipal y recordó que “el ejecutivo municipal vació esta área que -antes de que el socialismo fuera gobierno en la provincia-, desempeñó un trabajo importante en materia de capacitación no formal. A partir de ahí y tal como sucedió con otros temas, una vez más Fein se volvió una delegada del poder político provincial con argumentos como la falta de injerencia en la educación”.
Con esta propuesta se estarían abordando varias problemáticas al mismo tiempo: “la capacitación, el empleo, la posibilidad de generar recursos económicos propios, la recuperación de la autoestima y la contención para jóvenes que en caso contrario, pierden o malgastan su tiempo en ocupaciones improductivas. “Si bien existen iniciativas similares en varias localidades del país, llama la atención que Rosario nunca se haya propuesto incentivar con acciones concretas la inserción de jóvenes que excluidos del trabajo, terminan siendo excluidos sociales”, concluyó.