El tráfico de micros de larga distancia en la Terminal de Ómnibus de Rosario bajó un 30 por ciento en los últimos diez años, y un 10 por ciento en los últimos dos.
En 2007 hubo 337.298 colectivos que entraron y salieron de la plataforma local, en 2015 hubo 263.457 y el año pasado 236.440. La tendencia se replica a nivel nacional y marcó un alerta para las cámaras que regulan el transporte. Para el director de la Terminal rosarina, Orlando Debiasi, la situación es preocupante y se debe a una cuestión económica. “Las personas tienen menos dinero para viajar. A eso se suma la competencia de las aerolíneas con los vuelos low cost y el cambio de hábito de compartir un auto para abaratar costos”.
Según los datos que arrojó un informe de la Fundación Banco Municipal, el promedio diario de viajes en colectivo pasó de 937 a 657 en la última década, es decir, 280 viajes menos por día. “La baja de pasajeros sumado a los costos del transporte y la falta de subsidios de parte del Estado genera que las empresas tengan poco margen de ganancia o apenas logren cubrir los costos. Si no hay una decisión por parte del Estado de subsidiar al transporte no creo que la situación vaya a mejorar”, aseguró el director de la Terminal y adelantó un posible aumento del boleto después de las paritarias de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
En cuanto a la variación de tráfico durante los meses del año, el informe indicó que la tendencia se mantuvo pareja desde enero a diciembre, con una diferencia de 143 viajes siendo julio el mes con menor movimiento y febrero el más concurrido con 869 viajes.
“La gente varió la forma de veranear. Antes viajaba en enero o febrero. Ahora hacen viajes cortos durante los fines de semana largo. El año pasado no hubo feriados puentes y eso redujo la cantidad de pasajeros”, agregó Debiasi.
Si bien el arribo de tres aerolíneas low cost a la ciudad representó una competencia para los micros de larga distancia, el director de la terminal descartó que el flujo de pasajeros se haya volcado enteramente hacia los vuelos y atribuyó la merma que las personas viajan menos.