El Instituto para el Desarrollo Sustentable de Rafaela es un ente autárquico creado por ordenanza municipal.
Cuenta con un Concejo Ambiental constituido por representantes de instituciones locales, con el objetivo principal promover el desarrollo sustentable en la ciudad a partir del cuidado y la preservación de los recursos naturales con la participación de los ciudadanos.
El Instituto se crea luego de cinco años de trabajo del Programa Rafaela+Sustentable, antecedente que fortalece y potencia las actividades ambientales en la ciudad.
María Paz Caruso, directora del nuevo Instituto, describe los objetivos y alcances de la entidad inspirados en dos hechos de relevancia internacional: la Encíclica papal Laudato Sí, sobre “el cuidado de la casa común”, que plantea “una invitación urgente a un nuevo diálogo sobre el modo en que estamos construyendo el futuro del planeta; a no mirar solamente los síntomas sino también las causas más profundas, en una conversación que nos una a todos”.
El otro hecho de impacto global fue la Cumbre de París de 2015, “en la que 195 países más desarrollados reconocieron la necesidad de hacerse cargo de la deuda que han generado por la contaminación ambiental en los países emergentes, y se comprometen a ayudarlos”.
El Intendente de la ciudad de Rafaela, Luis Castellano, en el acto de presentación de la entidad manifestó: “Hay algo que es difícil en la Argentina: pensar en el mediano y largo plazo; cuando a nosotros, los intendentes, nos preguntan por las prioridades, es complicado responder, porque tenemos la seguridad, el tránsito, la educación, la vivienda, el empleo, la obra pública, la prestación de servicios, el Niño, las tormentas. Todo es urgente, y esa urgencia se da en el Estado y en el sector privado, lo que hace complejo pensar en el procesos de mediano y largo alcance, pero siempre debemos hacerlo”.
Con la misión de trabajar día a día con la comunidad para lograr una Rafaela más sustentable, el ente aborda diversos ejes de acción: gestión integral de residuos; biodiversidad y urbanismo; eficiencia energética y movilidad sustentable; educación y comunicación ambiental; agua y saneamiento.
Dichas líneas abarcan el diseño de programas, proyectos y planes tendientes a preservar, mejorar y/o restaurar la calidad ambiental, observar acciones que puedan afectar significativamente el equilibrio de los ecosistemas locales y promocionar la implementación progresiva de mecanismos de generación de energía por fuentes renovables.
Fuente: Instituto para el Desarrollo Sustentable