El gobernador y la DAIA encabezaron el acto por el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.
Durante la ceremonia, Miguel Lifschitz afirmó que “tenemos la responsabilidad de construir colectivamente una cultura de la tolerancia, la convivencia, la paz y la no discriminación”.
El gobernador de la provincia, Miguel Lifschitz, junto al presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Ariel Cohen Sabban, y el titular de la DAIA Santa Fe, Horacio Roitman, encabezaron este miércoles en Santa Fe el acto por el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.
Esta fecha fue instituida en 2005 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y se eligió el 27 de enero porque ese día de 1945 se produjo la liberación del mayor campo de exterminio nazi, en Auschwitz-Birkenau (Polonia).
Durante la ceremonia se proyectó un video con testimonio de sobrevivientes de los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial y luego se encendieron seis velas, una por cada millón de judíos víctimas del genocidio.
“Siempre resulta difícil hablar del horror, del genocidio, de la violencia llevada a su máxima expresión, de la intolerancia llevada al límite”, dijo Lifschitz en referencia a la Shoá. “Esos seis millones de judíos muertos en Europa son el mayor símbolo, el hito más impactante de la capacidad de los hombres para aniquilar a otros hombres”, agregó.
La ceremonia se desarrolló en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno y del mismo participaron también los ministros de Justicia y Derechos Humanos, Ricardo Silberstein; de Gobierno y Reforma del Estado, Pablo Farías; de Obras Públicas, Julio Schneider; de la Producción, Luis Contigiani; de Trabajo y Seguridad Social, Julio Genesini; de Innovación y Cultura, María de los Ángeles González; de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Eduardo Matozo; y de Medio Ambiente, Jacinto Speranza.
También estuvieron el fiscal de Estado, Pablo Saccone; el senador por el departamento La Capital, Emilio Jatón junto a legisladores provinciales; los diputados nacionales Mario Barletta y Silvina Frana; la secretaria de Derechos Humanos de la provincia, María Josefa Dal Dosso; el presidente del Concejo Municipal de Santa Fe, Leonardo Simoniello; el rabino Efraím Rosenzweig; el representante de la iglesia cristiana evangélica, Daniel Altare; y familiares de sobrevivientes del genocidio, entre otros.
“Una guerra, un genocidio no terminan el día que caen las armas”, dijo Roitman. “Las cicatrices siguen abiertas por generaciones y su recuerdo une a los sobrevivientes y descendientes como parte de un grupo que busca armar su propio rompecabezas”, explicó.
También mencionó que “las actitudes y situaciones previas al Holocausto no son muy diferentes a muchas reacciones intolerantes que podemos ver actualmente a nuestro alrededor. Por esta razón, la ONU decidió instaurar este día, con el fin de que el paso del tiempo no disminuya el dolor de lo ocurrido y que nunca llegue a justificarse algo así”, agregó.
Mientras, Cohen Sabban expresó que “nos convocamos para llorar a los mártires, honrar a los salvadores, rendir tributo a los sobrevivientes y reafirmar el compromiso de ejercer la memoria y estar siempre alertas, denunciando todo tipo de incitación al odio antisemita y la discriminación”.
“La Shoá no fue un efecto colateral de la Segunda Guerra Mundial –prosiguió el titular de la DAIA–, fue el objetivo central de Hitler y los nazis, y debemos rechazar ver a la Shoá exclusivamente como un episodio abominable de la historia: cuando hablamos de memoria del pasado con compromiso del presente y del futuro, no caben la indiferencia ni la neutralidad”, aclaró. Y en este sentido hizo referencia a “la proliferación de blogs y páginas web que niegan sistemáticamente la Shoá e incitan al odio”.