Un grupo de vecinos de Timbúes y Puerto General San Martín denunciaron un horno incinerador de residuos peligrosos que contamina el ambiente.
José Febre de la agrupación Vecinos Autoconvocados por la vida en Timbúes, precisó que la planta local de la firma Pelco genera estragos en la salud de la población lindera: “El campamento sanitario de los estudiantes de Ciencias Médicas de la UNR evidenciaron que aumentaron casos de cáncer de colon, esófago y pulmón, enfermedades respiratorias, congénitas, sarpullidos, abortos espontáneos y bebés que de nacimiento deben ser tratados por problemas pulmonares”.
Febre, quien trabajó antes como empleado tercerizado en esa empresa dedicada al tratamiento de residuos industriales, aclaró que aún los resultados finales de estos estudios no confirman la relación directa de estas enfermedades con el horno, pero para septiembre de 2017 estarán los resultados que se crucen entre los diagnósticos de salud de la Facultad de Medicina de Rosario basado en su relevamiento desde el 28 de noviembre al 2 de diciembre, con otros dos relevamientos que realizaron también por estos días investigadores de la Universidad de La Plata y la Universidad de Sarmiento, quienes tomaron muestras de suelo, agua y aire.
Para entonces se comprobaría lo que los vecinos viven desde 2007: “La contaminación del medioambiente de Timbúes, Puerto Gral. San Martín, San Lorenzo, Andino y Villa La Rivera, ya que se sabe científicamente que estos hornos contaminan a unos 12 kilómetros a la redonda desde su creación en Francia en 1938”.
El horno incinerador, cuya chimenea larga un humo denso de metales pesados, se encuentra ubicado en Puerto San Martín, al límite con Timbúes desde 2007. En 2011 éste tuvo una explosión muy grande, que conllevó que la firma, del mismo grupo económico, pase a ser Pelco S.A, y el horno fue remplazado por uno de mucha más potencia, “generando un impacto ambiental que nunca fue investigado por la Secretaría de Medioambiente”, dijo Febre.
Según asegura el vecino, “hasta 2011 se incineraba de 1 a 2 toneladas diarias, y desde 2011, aumentaron con el nuevo horno de 34 a 36 toneladas por día”. Y entre los materiales, algunos permitidos y otros no, se encuentran: artefactos de computación, radiografías (radiosotopos, material radioactivo), viruses de laboratorios, pilas y baterías, termómetros, jeringas, herbicidas vencidos, fluorescentes, cromo, mercurio y otros metales como el asbento, cadmio y antimoño.
“Es increíble como una chimenea tan diminuta como la que sube desde el horno de Pelco S.A larga tanta cantidad de humo, lleno de metales que quedan en la atmósfera”, reflexionó preocupado el vecino autoconvocado.
Los residuos peligrosos, según aseguraron desde la cartera de Medioambiente provincial, son sólo los que ingresan de la provincia de Santa Fe y no son patológicos, pero Febre aseguró: “Cuando trabajé allí veía camiones con residuos de la misma empresa que venían desde Tigre”.
En contraste, la compañía afirma en su página web que en sus tres plantas -la de Puerto San Martín, y otras dos en el partido bonaerense de Tigre- procesan más de 80 mil toneladas anuales de residuos industriales, y que todo lo hacen bajo control aprobado de reglamentación ambiental como las normas ISO 9001, ISO 14000 y OHSAS 18.000. Y que cumple además con el Programa de Cuidado Responsable del Ambiente de la Cámra de la Industria Química y Petroquímica (CIQYP)