Tras el revuelo social que generó la nueva fachada negra del museo, inaugura la muestra “Ampliación”, que propone un itinerario por la colección Castagnino+macro donde el espacio se asume como elemento configurador de la obra de arte.
Para los curiosos que siguen buscando explicaciones a la intervención de la fachada del museo público más emblemático de la ciudad de Rosario (en el marco de la Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo), ésta es la oportunidad de profundizar in situ: la cita es el viernes 12 de septiembre a las 19hs (Oroño y Pellegrini) con entrada gratuita.
Para recapitular, durante la semana pasada resonó en los medios las críticas en las redes sociales a partir de la renovación del patrimonio histórico, que viste de negro durante seis meses con la intención de “fundirse con la noche rosarina”, como explicó su directora Mariana Tellería.
Más allá de las críticas, la intervención no transgredió leyes patrimmoniales, sino convenciones clásicas sobre el arte y la arquitectura, y ante las duras críticas sociales (más duras de lo concebible), un grupo de artistas se autoconvocó para darle un “beso negro” simbólico a la nueva fachada.
En la convocatoria los artistas detallaron “Mas allá de lo que signifique o no la obra, las repercusiones y la dimensión ofensiva que tomó, simplemente nos motiva a unirnos en contra de la caza de brujas (…). Nos juntamos a besarnos por que creemos que patrimonio no es una piedra monolítica intocable, sino mas bien aquello que supimos cristalizar en el vaporoso devenir de nuestras queridas generaciones pasadas y presentes”.
El proyecto “Ampliación” agrupa trabajos del Museo Castagnino que reflexionan acerca de la espacialidad, desde diferentes perspectivas, y muestran diversos modos de pensar, valorar y percibir el espacio. Con la intención de poder desarrollar nuevas instancias espaciales, las obras e intervenciones que conforman la muestra permiten entender y amplificar el vínculo entre el espacio y la obra de arte: un juego de espacialidad.
Daniel Joglar, Mariana Tellería, Pablo Siquier, Dolores Zinny y Juan Maidagan, son los artistas -pertenecientes a la colección- que han sido invitados para trabajar específicamente en el espacio de la muestra posibilitando la conexión y entrecruzamiento que potencie los diferentes ámbitos del sistema expositivo, produciendo diferentes climas e intensidades, trabajando incluso con los límites físicos y simbólicos del museo.
