Este martes los ediles empiezan a definir cómo será el resarcimiento que le otorgarán a las familias que se vieron afectadas por la última inundación de Rosario.
Este martes la Comisión de Presupuesto comenzará a tratar un proyecto de ordenanza de la concejala María Eugenia Schmuck que establece un resarcimiento por única vez a los damnificados por la inundación del 19 y 20 de diciembre. La edil recordó que hubo vecinos afectados de Fisherton, Nuevo Alberdi, Empalme Graneros y Bella Vista y se calcularon pérdidas por más de 16 millones de pesos.
En febrero pasado, Schmuck, acompañada de vecinos afectados, presentó un informe de daños y perjuicios donde quedan en evidencia las pérdidas por las inundaciones. “Lo que debería haber hecho el Estado, lo hicimos con los vecinos de manera autogestiva. Era importante contar con este informe para tener una magnitud real de las pérdidas ocasionadas y plantear una asistencia concreta a los vecinos”, planteó tras la presentación.
En este marco, la edila radical impulsó un proyecto de ordenanza que establece un resarcimiento por única vez a los damnificados. Hasta el momento y como única medida, la Municipalidad resolvió ofrecer créditos a los comercios de las zonas afectadas, iniciativa que, según Schmuck, es insuficiente. “Esta línea crediticia solo es para comerciantes, de ninguna manera da cuenta de la dimensión de las pérdidas y de la totalidad de los damnificados. La gran mayoría de los afectados sufrió pérdidas en sus domicilios, no en comercios. Además, es un medida engañosa: los créditos a comerciantes existen desde hace tiempo, no revisten ninguna asistencia especial”, comentó al respecto.
Para la edila, más allá de que se trató de una tormenta inédita, hay responsabilidades compartidas entre municipio y provincia. “En el caso del Estado local, por falta de mantenimiento urbano, ya que se comprobó que el día de la inundación, cuando la retroexcavadora llegó al lugar y empezó a eliminar los residuos que tapaban las bocas de tormenta y aliviadores, en una hora se escurrió el agua acumulada en el 80 por ciento del barrio”, apuntó Schmuck. “Por su parte, el gobierno Provincial retrasó 11 meses las obras del Aliviador 3, que casualmente comenzaron días después de la inundación, que de estar funcionando hubiera colaborado mucho para evitar semejante problema. Estas dos situaciones son claves para explicar lo que paso en lugares que jamás se habían inundado”, agregó.
El proyecto
Respecto al proyecto de resarcimiento, Schmuck dijo que en los fundamentos citan antecedentes, como las inundaciones de la propia provincia de Santa Fe, y otros casos como Buenos Aires en los que se otorgaron resarcimientos y subsidios por única vez. Incluso, Schmuck indicó que hubo proyectos -tanto en la provincia como en la Nación- del socialismo para resarcir a víctimas de inundaciones. Recordó que en 2010, el ex intendente Miguel Lisfchitz entregó aportes a vecinos de Empalme Graneros afectados por inundaciones.
“Ante la responsabilidad compartida, pero también ante las atribuciones y responsabilidades que le caben al Estado, nos parece que es necesario que por la situación desesperante que aún viven muchas familias, el Estado se haga cargo de esa cuota de responsabilidad”, precisó la concejala. E indicó que varios bloques han comprometido ya su apoyo al proyecto.
El relevamiento
El informe se construyó a partir del Legajo Domiciliario -una suerte de declaración jurada de pérdidas- que completaron más de 550 vecinos, familias y comercios, mayoritariamente de Fisherton donde fueron afectados más de 30 manzanas, pero también de Nuevo Alberdi, Empalme Graneros y Bella Vista. En los mismos, se establece con facturas, imágenes y documentos anexos las pérdidas ocasionadas por un valor de 16.472.999,26 millones de pesos.
El informe indica que durante los días 19 y 20 de diciembre el agua alcanzó en el interior de viviendas y comercios una altura que osciló entre los 0,60 y 1,50 metros, con una permanencia de entre 8 y 12 horas. El monto promedio reclamado en los legajos es de 35.578,83 de pesos. De los 540 legajos domiciliarios presentados registrando las pérdidas producidas, 460 estimaron costos de las mismas o señalaron gastos ya realizados para repararlas. Si se considera que 80 casos no han podido aún estimar el costo de las pérdidas, el monto total de las mismas se incrementa sustancialmente.
Si bien hay situaciones que van de los 800 a los 387 mil pesos, la mayoría de los casos denuncian pérdidas por un monto cercano a los 20 mil pesos. Estas pérdidas comprenden daños en la infraestructura edilicia de las viviendas (zócalos, bajo mesadas, paredes, puertas, portones, ventanas) electrodomésticos (heladeras, freezers, ventiladores, cafeteras, licuadoras, computadores, batidoras, televisores), así como autos, ropa y muebles en general. En el caso de los comercios damnificados, se vieron afectadas también mercaderías y elementos de trabajo.
Por último, Schmuck resaltó “la extraordinaria participación de los vecinos, que llevan ya varias asambleas y reuniones y que aún en el dolor, la bronca y las dificultades, han sacado fuerzas para reclamar y gestionar acciones que eviten que esto vuelva a pasar”.