En un clima de máxima tensión, desconcierto, y en algunos casos escenas de pánico en la city porteña, el dólar registró su mayor disparada diaria desde diciembre de 2015 al volar 15,6% o $ 5,39 a los inéditos $ 39,87 en bancos y agencias.
El billete verde, que durante la jornada superó los $ 41, parece no encontrar un techo ante una mayor desconfianza de los inversores en la política financiera del país, y pese a los esfuerzos del Gobierno de demostrar el aval del Fondo Monetario Internacional (FMI), y del BCRA, que dispuso un incremento en la tasa de referencia al 60% y una suba de 5 puntos en los encajes bancarios.
En el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), la divisa escaló 10,6% o $ 3,60 a $ 37,60, después de alcanzar los $ 41,60 promediando la jornada, ante ausencia de oferta de divisas por parte de los exportadores y una masiva demanda entre ahorristas mayoristas y minoristas. El total operado en la fecha ascendió a u$s 748,8 millones.
Por eso, el Banco Central vendió este jueves u$s 330 millones, de u$s 500 millones ofrecidos, al cierre del mercado con el objetivo de morigerar la abrupta escalada de la divisa. La colocación tuvo un precio promedio de 38,7102 pesos y un mínimo adjudicado de 37,03 pesos. La autoridad monetaria acumula ventas por u$s 1.040 millones de sus reservas en la semana, cifra que se eleva a u$s 2.076 millones en agosto y sube a u$s 13.511 millones en el año.