El senador socialista y precandidato a gobernador Miguel Litschitz cuestionó la declaración del titular de la Sedronar, Juan Carlos Molina, de que “habilitaría el consumo de todo”.
El ex intendente de Rosario dijo que “teniendo en cuenta la situación de emergencia en materia de narcotráfico y criminalidad por la que estamos atravesando es una absoluta irresponsabilidad” que el titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), Juan Carlos Molina, promueva un debate sobre la despenalización, con su afirmación de que “habilitaría el consumo de todo”.
Al ser consultado sobre el tema, en declaraciones a la prensa, el precandidato a gobernador de Santa Fe por el Frente Progresista estimó que “se pueden compartir los argumentos de los que postulan la despenalización de la tenencia para el consumo personal, asumiendo que lo que se busca es no criminalizar al adicto y derivando el tema al ámbito de la salud, si estuviéramos en un escenario de absoluto control por parte del Estado”, sobre la situación del narcotráfico, en el marco de una política articulada desde lo nacional de educación, prevención y abordaje de las adicciones.
Pero Lifschitz adujo que “la situación de emergencia en materia de narcotráfico y criminalidad por la que estamos atravesando, es altamente peligroso que, justamente el funcionario encargado de las políticas públicas en este área sea quien promueva de manera tan inconsistente este debate en una sociedad crispada y angustiada por la realidad que vive cotidianamente”.
En ese sentido, coincidió con el cuestionamiento que formularon los denominados “curas villeros”: ¿de qué manera van a entender los chicos de nuestros barrios la afirmación de que es legal la tenencia y el consumo personal?”.
“La despenalización –dijo el dirigente socialista– influiría hoy en el imaginario social alentando la idea de que las drogas no hacen tanto daño. Hoy la prioridad debe estar puesta en la educación, la inclusión social de los jóvenes, la prevención y la organización de una lucha eficaz contra el narcotráfico. Cualquier modificación de la legislación en materia de drogas debe ser fruto de un amplio debate en la sociedad y debe contar con amplios consensos políticos”.