Este martes se inauguró la muestra fotográfica “Soy yo” que estará exhibida en la Sala de las Miradas de la Plataforma Lavardén. Por otro lado, también se presentó el tercer número de la revista “Desatando el nudo de la garganta”.
Los Ministerios de Justicia y Derechos Humanos, de Educación, y de Innovación y Cultura de Santa Fe inauguraron la muestra de fotografías “Soy yo”, producida por los jóvenes del Instituto de Recuperación del Adolescente de Rosario (Irar), este martes en la sala de las Miradas de la Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza).
En la oportunidad se presentará el número tres de la revista “Desatando el nudo de la garganta”, también producida por los jóvenes del Irar en el marco del taller de revista que se desarrolla en el instituto.
Desde la cartera de Justicia y Derechos Humanos mencionaron que la muestra “Soy yo” es el resultado del trabajo de los jóvenes en el marco del taller literario del Irar que coordina el poeta Fabricio Simeoni. En este espacio, se trabajó la relación entre ambos lenguajes, palabras e imágenes, para realizar así un anclaje con las fotografías. El taller contó con la participación de las fotógrafas Mariana Terrile, Laura Opicci y Annalisa Banos.
La iniciativa de la muestra forma parte del proyecto educativo interministerial que se está desarrollando en el instituto, a partir del eje “Con sello propio”. Este trabajo nuclea los esfuerzos del Ministerio de Educación, de la Subsecretaría de Asuntos Penales, a través de la Dirección de Justicia Penal Juvenil del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos; y de la Secretaría de Programación Sociocultural y Educativa, a través de la Dirección Provincial de Programas Socioculturales del Ministerio de Innovación y Cultura.
Los talleres que se dictan en el Irar incluyen serigrafía, carpintería, herrería, electricidad, radio, yoga, hip hop, literatura y música. Asisten jóvenes entre 16 y 18 años alojados en el establecimiento por orden judicial, en el marco de lo que se denomina “agenda cultural”, una estrategia para minimizar los daños que generan los contextos de encierro.
En el Irar funciona una escuela primaria y un establecimiento secundario para que los jóvenes alojados puedan continuar y completar sus estudios mientras se encuentran cumpliendo las medidas dispuestas por la justicia.
