Tras la noticia de su inesperada muerte, se dieron múltiples manifestaciones públicas de afecto hacia el periodistas, escritor y filósofo rosarino: los homenajes virtuales y un proyecto de calle con su nombre.
El pasado lunes por la tarde la noticia desconcertó a los ciudadanos con la triste e inesperada noticia de la muerte del joven poeta Fabricio Simeoni a partir de un Accidente Cerebro Vascular (ACV). A medida que transcurrieron las horas y los días, las manifestaciones de afecto al escritor se replicaron en las redes sociales y en los medios locales de manera exponencial, legitimando la idea generalizada de que era un ciudadano ejemplar para la cultura rosarina.
Simeoni dictaba un taller literario para los adolescentes reclusos del Irar desde hacía unos años, donde los mismos jóvenes reconocen él les “enseñaba a tener esperanzas de una vida mejor”. Formaba parte de un grupo de creaciones artísticas interdisciplinarias llamado Tres Cabezas Producciones, junto a Pablo Castro Leguizamón y Erika Aristides. Pero también dictaba el taller en la cárcel de jóvenes, otros talleres particulares, escribía y compartía sus escritos en su blog literario y en sus cuentas de Facebook (la pública y la privada) y colaboraba en diversos eventos de la Secretaría de Cultura municipal, como fue el homenaje a Luis Alberto Spinetta en el aniversario de su muerte.
El primer libro de Simeoni fue de crónicas periodísticas, llamado “Cronos” en el año 2000, y desde entonces sus textos se reprodujeron desde la mirada surrealista y rockera del joven poeta, editados y virtuales, compartidos y debatidos en los espacios comunes de la noche rosarina.
Imagen del festejo del cumpleaños 38 de Fabricio, tomada por el fotógrafo Héctor Rio.
Epitafios virtuales
No pocos fueron los rosarinos que a modo de homenaje colgaron su foto con Fabricio en sus perfiles de las redes sociales. En la red de Facebook, su amigo Pablo Javkin reprodujo una carta que el poeta le había enviado años atrás cuando sufrió un grave accidente automovilístico.
La subsecretaria de Cultura municipal Mónica Peralta compartió con sus allegados la anécdota por la cual Simeoni es el “padrino espiritual” de su hija. Fabián Gallardo lo recordó con instantáneas y con un programa radial dedicado a su memoria con el disco Alquimia, grabado y compuesto con Simeoni en diciembre de 2007, donde la poesía tuvo melodía con artistas invitados, entre ellos Roberto Fontanarrosa.
Artistas plásticos, escritores, músicos, periodistas, sus amigos de la vida que compartieron su afecto y su congoja con los contactos virtuales. En Twitter se destacan algunos recuerdos afectuosos:
Luis Novaresio @luisnovaresio: “Se fue Fabricio Simeoni. No sé que escribir. Tristeza infinita”.
Clara Garcia @ClaraGarcia: “Murio Fabricio Simeoni. Pudo ser la tristeza, pero fue luz, alegría, periodismo, poemas, noche, amigos, filosofía. Chau!!! Rosario”
Francisco Sanguineti @pvncho: “Qué noticia triste. Se nos fue Fabricio Simeoni un querido por unanimidad. Un cacho enorme de Rosario”.
Sonia Tessa @soniatessa: “La muerte de Fabricio Simeoni es un golpe a la poesía, a la belleza, a la resistencia. Te vamos a recordar siempre”
Cielo Razzo @Cielo_Razzo: “Hasta siempre Cascarudo!! Gracias por existir, por inspirar y por dejar tu obra Fabricio Simeoni…”
Plataforma Lavarden @plataformaLVDN: “Ayer falleció Fabricio Simeoni, un gran poeta, un gran amigo. En Plataforma Lavardén se lo recuerda con gran cariño”.
María José Lubertino @Lubertino: “Profunda tristeza por la muerte de Fabricio Simeoni”.
Un pasaje Sabarasa
Quienes gozaron de compartir espacios con Fabricio Simeoni reconocen su habilidad para describir de manera sencilla y estética las tribulaciones sobre la condición humana, sobre el amor, el cuerpo, la muerte, la pregunta por la existencia misma.
Su muerte movilizó en esta semana a sus allegados quienes convocaron a un grupo virtual para que la ciudadanía apoye la idea de rebautizar el Pasaje Zabala con su nombre, dado que se trata de la cuadra más transitada por el poeta en las noches culturosas.
En el grupo abierto su amigo artista Pablo Castro Leguizamón menciona, “si la silla de Fabri hubiese tenido un tacómetro, el 50% del kilometraje estaría entre Jekyll y Luna, pasando por la Parrillita, Berlín, club de Fun y McNamara”.
El proyecto de nombrar “Pasaje Poeta Fabricio Simeoni” al Pasaje Zabala va sumando adeptos a medida que se configura su presentación formal para llevar al Concejo Deliberante de la ciudad.
Se podrá firmar para apoyar el proyecto el próximo martes 22 de octubre, de 21 a 24hs. en el ciclo artístico Ciclo Timia que coordinaba Fabricio en el Pub Jekill & Jekyll Hyde CafePub (Mitre y Pje Zabala). Además a partir del miércoles podrán pasar a firmar por Laprida 563 de 8 a 12 o 16 a 20hs, para unos días luego enviar al Concejo Municipal.
Dispersión
(texto extraído del blog de Fabricio Simeoni)
-¿Me das tu password?
-Tengo el núcleo del techo fuera de la contraseña por sí las maquinas del ruido trazan la línea divisoria entre tu oligofrenia y mi taco aguja.
-Sólo quería incursionar tu lado entrañable, el más acongojado, el cursi.
-No entendiste qué eslabón se ha perdido desde el coincidente momento que pasaste junto al inodoro, vomitando el cuarto creciente, hasta este descenso de traqueas.
-Hace frío afuera y no estaría nada mal dormir con alguien.
-Se piensa en él como un electrón acomplejado bajo la estirpe anoréxica del Nesquik caliente.
-¿Que estás leyendo?
-Física cuántica, una nueva versión del mundo femenino o mecánica ondulatoria del pecho materno como materia, su dualidad onda-partícula. En definitiva tu percepción puede no ser la mía.
-¿Y por qué estás trabajando en una barra sirviendo tragos que seguramente no preparas con la misma intensidad con la que mueves las tetas?
-Pues porque resulta ilógico resolver la ecuación desde la radiación térmica clásica que emana cualquier objeto en equilibrio, en realidad si se suman las frecuencias que los mismos emiten, todo da infinito, hasta el borde del vaso infectado, mamado en situación electromagnética, lo que está sitiado en el cuerpo del sorbete, lo que pasa de la mirada a la boca.
-¿Estás resfriada? Pareciera que tus fosas nasales se precipitan ante la comunión que indica una respuesta, o será que mis preguntas son inapropiadas.
-Nada de lo que la ley de gravitación universal prescinda estaría fuera de mí, si la nariz y su respuesta fuesen menos unívocas y deterministas, la luz siempre entra, quieras o no siempre entra, un momentum por favor, me llama la encargada.
-Si no te hubieses acariciado tanto el pelo tal vez querría que algo se quede en mi, pero es sólo tu segundo nombre lo que me moviliza, ni siquiera el primero, es exactamente el segundo y lamento haberlo averiguado, me recuerda a una ex y este espejo siempre aparece en mi cuando la noche trasciende y algún nombre de mujer me consume como esta química oscura que está del otro lado de la madera gruesa.
-No te entiendo pero igual debo irme.
-No importa tanto si en definitiva apenas soy un cuerpo negro que absorber toda la energía que hay en mí como un objeto ideal que se superpone al mundo obtuso de las manos en estas palancas desbordantes que apenas palpan lo inevitable como resquicio o ponderación del vacío.
-¡Está bueno lo que dices! Aquí te dejo mi número.
-Es que no quisiera confundirte, a mi me gusta tu hermano y no tenía dinero para comprar un trago.