La firma local Fornax donó equipamiento a centros comunitarios

Ocho instituciones de la ciudad recibieron anafes y hornos de la empresa Fornax, que fue una de las fundadoras de la FIAR.

 

El pasado jueves se realizó el acto de entrega de anafes y hornos destinados a ocho centros comunitarios de la ciudad, donados por Fornax SRL, empresa local dedicada a la fabricación de productos vinculados con la actividad gastronómica.

 

El titular, Carlos Rivero, presidió la ceremonia que tuvo lugar en las instalaciones de la firma y expresó: “Uno ve las necesidades de la gente, y desde distintos puntos del país siempre nos piden alguna donación, centros comunitarios, iglesias, y siempre tratamos de colaborar”.

 

Luego contó que se reunió con la intendenta Mónica Fein para decirle que pensaba hacer donaciones a muchos centros comunitarios, y acordaron que en base a las necesidades se eligieran las instituciones.

 

“Nos sorprende que gente humilde, con lo poco que tienen, inviten a otros a comer con elementos rudimentarios, cocinas viejas, cocinas chicas, que no entran las cacerolas, y si uno puede hacerlo, por qué no lo va a hacer”, aseveró Rivero.

 

La intendenta Mónica Fein aclaró que “desde la Secretaría de Desarrollo Social, sólo hicimos el contacto y la iniciativa fue de Carlos”, a la par que subrayó: “Tener empresarios como él en la ciudad nos llena de orgullo y esperamos se contagie en otros, porque todos podemos”. Más tarde les dio la bienvenida a los representantes de los centros comunitarios beneficiados.

 

“Llevo 18 años trabajando a full, tenemos 300 personas a las que les damos de comer, juntamos ropa usada, la arreglamos para entregarlas a quienes necesitan y vamos por más”, dijo Mirian Ojeda, del Centro Comunitario La Pandilla de Tío Rolo, y expresó que estos equipos “son muy bienvenidos, nos hacían mucha falta, tenemos un mechero que ya ni las patitas tenía; este es un regalo de los Reyes Magos”.

 

Por su parte, Ana María Sosa, del Centro Comunitario El Progreso (Grandoli al 3700, barrio La Tablada), contó que “a nuestro comedor concurren 180 personas, y se incrementó mucho en el último tiempo; además tenemos consultorios de odontología, psicopedagogía, psicólogos, oculistas y médicos. Esto me pone muy contenta, los mecheros están muy viejitos, algunos solo andan la mitad, y viendo este reconocimiento estoy enloquecida, son muy hermosos y los otros los haremos arreglar para llevar a la Vecinal 22 de Julio”. Ana María, como otros, participó de Entre Saberes, un ciclo de formación en alimentación saludable, “donde hemos aprendido un montón y estoy muy agradecida, porque nosotros no recibimos sueldos y está bueno que te acompañen de alguna manera en lo que hacés”.

 

Ana López, del Centro Comunitario Juan Diego Tupac Amaru, de barrio Ludueña, señaló: “Este año la situación se ve peor; no hay trabajo y el comedor tuvo que sumar a más gente y no damos abasto, así que estamos todos los días luchando para poder dar de comer a los chicos, que ahora son más de 250 más los que están en espera, pero el único que nos ayuda es el municipio”.

 

En representación del Grupo Unido Solidario (Felipe More 763), Mirian relató: “Trabajamos con jóvenes, que armaron un grupo musical y en los recitales venden lo que hacemos y las ganancias quedan para el comedor, además de comprarse los instrumentos”, e indicó que “en el comedor vienen chicos del barrio a comer con sus mamás, y con esto podremos cocinar mejor”, a la par que contó que replica en la comunidad lo que aprendió en Entre Saberes ya que “fue una enseñanza para nosotros y ahora les enseñamos a las mamás, es una cadena buenísima”.

 

Rita es la responsable del Centro Comunitario Los pibes de Villa Pororó, del distrito Oeste. “Estoy muy contenta, emocionada, no esperaba este regalo y nos va a venir bien para mejorar la calidad de la alimentación que brindamos a más de 200 personas, que son cerca de 60 familias, que están en una situación de vulnerabilidad, falta de trabajo, de contención”, señaló, mientras agradeció “profundamente a Fornax que nos donó ésto”.

 

César Casas asistió en representación del Centro Comunitario El Puente, de Puente Gallego. “Era algo que necesitamos, con el horno podemos preparar cosas de pastelería y será una comodidad especialmente para quienes cocinan para las 245 personas que retiran la comida y la merienda. Y si tuvieramos más racionse vendrían más personas”, aseguró.

 

Dora, en nombre de Cedeifam (Centro Desarrollo para la Familia y la Mujer), mencionó: “Llevamos 20 años trabajando en la prevención de la violencia de género, realizamos talleres de capacitación en oficios, uno de ellos para jóvenes que le pusimos Pasteleritos a la Obra, donde buscamos que puedan aprender pastelería, pero además trabajamos la convivencia, la integración, y esta cocina con el anafe es algo que esperábamos hace mucho tiempo y es un regalo enorme y estamos todos muy felices”. También recibió cocina y anafe el Centro Comunitario El Futuro de los Niños.

 

 

Total
0
Shares
Noticas Relacionadas