Mario y Hernán se conocieron en el Penal 48 de San Martín y estudiaron Sociología dentro de la cárcel. Ambos prometieron que, cuando recuperaran su libertad, ayudarían a los chicos de su barrio. Hoy tienen un merendero y brindan apoyo escolar.
La vida después de la cárcel: una historia para imitar
septiembre 20, 2012
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