Las bacterias son cada vez más resistentes a los antibióticos

Bacterias, virus y hongos están desarrollando resistencia a los fármacos, según el primer informe global sobre resistencia a los antibióticos realizado por la Organización Mundial de la Salud.

 

El presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, el doctor Pablo Bonvehí, quien disertó en el Congreso Anual de SADI en Rosario, expresó cuáles son las principales soluciones a este tema que preocupa a nivel mundial.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe titulado “Resistencia a los antimicrobianos: informe mundial sobre la vigilancia”, realizado en 114 países. El mismo advierte que el fenómeno se registra por todo el mundo, y prevé consecuencias devastadoras.

 

La resistencia, que se produce cuando las bacterias sufren cambios que hacen que los antibióticos dejen de funcionar en las personas que los necesitan como tratamiento para las infecciones, es ya una gran amenaza para la salud pública.

 

El presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, el doctor Pablo Bonvehí, estuvo presente en el Congreso anual de SADI (Sociedad Argentina de Infectología) que se llevó a cabo en el Centro de Convenciones Metropolitano, Rosario, los días 29, 30 y 31 de mayo.

 

En dicho encuentro, frente a esta problemática y la repercusión en Argentina, informó: “Todos los países del mundo están comprometidos, en mayor medida países de Europa. Pero en algunos países de Latinoamérica también es una problemática emergente, y Argentina está dentro de esos lugares. La resistencia a los antibióticos ha crecido mucho en los últimos años, entonces uno de los principales problemas es que muchos gérmenes son resistentes y no hay antibióticos disponibles. Algunas industrias farmacéuticas están trabajando en el tema, pero no lo suficiente para combatir el problema. La principal causa es el uso inadecuado. Hay un uso excesivo y la venta sin receta son factores que contribuyen y son parte de este conflicto”.

 

En Europa, el sistema de vigilancia de la resistencia a los antibióticos comprobó que la Escherichia coli (causante de infecciones urinarias, meningitis, peritonitis, mastitis, septicemia y otras) presenta niveles de resistencia de entre el 32 y el 78%.

 

En el continente americano se registra una elevada resistencia de Escherichia coli a las cefalosporinas de tercera generación y a las fluoroquinolonas, dos clases importantes y muy utilizadas de fármacos antibacterianos.

 

La resistencia de K. pneumoniae a las cefalosporinas de tercera generación también es elevada y generalizada. En algunos entornos, hasta un 90% de las infecciones por S. aureus son resistentes a la meticilina, lo cual significa que el tratamiento con los antibióticos habituales no funciona.

 

El presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, explicó: “La resistencia a los antibióticos ha ido creciendo en función del uso inadecuado de los antibióticos que se usan. Existen casos donde el paciente recibe menos espectro. Esto significa que se indican dosis inferiores o mayores a los que necesita o durante el tiempo inadecuado”. También agregó que “es común en la práctica ambulatoria que ante un resfrío o cuadro gripal se dé un antibiótico y, a veces, los virus no responden a esa droga. Entonces, el uso constante provoca resistencia”.

 

El doctor Bonheví hizo hincapié en que este panorama dentro y fuera de los hospitales “es mayor porque los antibióticos que se utilizan son de mayor espectro”. Los gérmenes, por lo tanto, son más resistentes y muchas de infección intrahospitalaria que hoy vemos están relacionadas con los gérmenes multiresistentes.

 

El especialista informó que una de las soluciones es que las instituciones tengan servicios de controles, que los pacientes contagiados de alguna bacteria mantengan el aislamiento adecuado y severos controles. También indicó que es muy importante contar con un equipo de infectólogos y microbiólogos para analizar cuál es el antibiótico adecuado para cada patología.

 

 

 

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