Más de 100 especies se extinguen cada semana en el mundo, algunas de ellas antes de ser descubiertas por el hombre, según el investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental (ICTA-UAB) Joan Martínez Alier, para quien “la vida se extinguirá en la Tierra” si no cambia la economía.
Martínez Alier (Barcelona, 1939), catedrático de Economía y experto en ecología política, acaba de publicar, junto con el doctor en Física y especialista en Museografía científica Jorge Wagensberg, el libro “Solo tenemos un planeta” (Editorial Icaria), donde reflexiona sobre cómo deberían cambiar las decisiones sociales y políticas para preservar el planeta.
“La influencia de los humanos es tan fuerte que estamos modificando la biología y la geología”, advirtió Martínez Alier, alertando de que el impacto de los humanos, a través del cambio climático, ya hace años que empezó y se está produciendo de forma muy rápida.
“Lo vemos a través de la modificación y extinción de la biodiversidad del planeta. Hace años, en la India había más de 150.000 tigres y actualmente en todo el mundo sólo hay 2.000 que, además, viven en zoológicos o circos”, puso como ejemplo Martínez Alier.
El catedrático de Economía e Historia Económica de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) alerta del rápido proceso de desaparición de especies y también reconoce que “la energía que produce el sol facilita la creación de nueva vida en el planeta”.
Para el investigador de las universidades de Oxford, Standford, Yale, California y Berlín, uno de los causantes del empeoramiento del planeta es el sistema económico. “Tanto el sistema capitalista como el socialdemócrata no solucionan nada”, asegura.
“Con el sistema actual, las materias primas como el petróleo, el carbón o el gas se producen en pequeñas cantidades y muy lentamente, y se consumen de forma muy rápida”, denuncia el economista.
Martínez Alier está seguro que hay alternativas y plantea que, por un lado, aumenten las tecnologías de energía renovable como la energía solar, y por otro, “instaurar una economía sin crecimiento aplicando la renta básica, que significa que todo el mundo tenga un mínimo de renta garantizada porque si la economía no crece es difícil que todos tengamos un trabajo remunerado”.
El investigador, que también escribió varios libros sobre política ambiental y ecología política, ratifica que hay “mucha resistencia” de cambiar la manera de pensar, aunque insiste que a veces “los cambios sociales se aceleran cuando pasa algún desastre”.
Según Martínez Alier, “es una pena que la gente aprenda cuando el futuro que se pronosticaba se ha convertido en presente”. En Estados Unidos existe una corriente de opinión negacionista con el cambio climático que Martínez Alier califica de “absurda” y critica que “a veces la gente actúa de manera irracional”.
“Negar el cambio climático es una opción que lo único que pretende es hacer ver que no existe un problema y que se arreglará por sí solo”, concluye Martínez Alier.