La diputada provincial de la Coalición Cívica indicó también que “la harina aumentó 300% desde principios de año y el pan lo hizo un 35% sólo en el último mes”. Molestias en el sector.
La diputada provincial Susana García apuntó a que ya se están sintiendo los efectos de una política que ha beneficiado a las grandes exportadoras y perjudicado a los productores y consumidores. Además añadió: “Por estas horas se oyen malestares por el precio de la harina y hasta hay amenazas de tomar alguna medida de fuerza”. Y así se efectuará, porque los panaderos de esta ciudad dejarán de comprar harina a los molinos desde este lunes hasta el jueves, en protesta contra los incrementos registrados desde diciembre.
Las medidas generan poca confianza en los productores, profundizan la caída de producción que se están llevando a cabo fomentan la concentración del sector triguero. A la vez, no cambia la metodología aplicada: Guillermo Moreno continúa liberando ROES a discreción haciéndole el juego a la intermediación.
Con estos resultados, debería reconocerse el fracaso de la política triguera nacional. Es hora de priorizar el pan, alimento esencial en la mesa de los argentinos, y avanzar en el control, pero de los que hacen el gran negocio, y no perseguir a los productores, que casi ni inciden en su precio. Lejos de eso, hoy reina el descontrol.
•El último anuncio del Gobierno Nacional para la producción de trigo fue el “Certificado de Estímulo para la Producción Triguera” que contempla la devolución de retenciones, pero que sólo se hará efectivo si se producen más de 7 millones de toneladas. Esperemos que, en la práctica, no tenga el mismo resultado que aquellos programas de “Trigo y Maíz Plus”.
•La verdadera intención es revertir la caída de superficie de trigo cultivada que nos está llevando a la posibilidad de importar trigo. En el ciclo pasado tuvimos la menor siembra en 111 años de historia. Entre 2001 y 2002 y 2010 y 2011, se perdieron cerca de 2 millones de hectáreas de trigo que pasaron a engrosar las filas del monocultivo con las correspondientes deudas que lleva a la conservación del suelo.
• En el 2013 sólo se trabajaron 3.160.000 hectáreas de trigo (un 31,7% menos que en el ciclo anterior) lo que refleja las inconveniencias del negocio del cereal.
• De la totalidad de los subsidios millonarios (entre 2007 y 2010 la ex ONCCA canalizó más de 9 mil millones de pesos a grandes empresas agroindustriales), sólo cinco (5) grandes molinos se apropiaron del 48% de los 2.250 millones de pesos destinados, supuestamente, a abaratar el precio de la harina.