Riesgos edilicios: “La normativa de habilitaciones es fragmentaria”

Rompecabezas consultó a Rubén Benedetti, director de la Especialización en Salud y Seguridad en la construcción de edificios de la UNR, sobre la situación se la seguridad edilicia de la ciudad, luego del estallido del laboratorio Apolo.

 

Benedetti aseguró, “sin intención de generar psicosis”, que la situación edilicia de la ciudad es grave. El sistema de control, aseguró, está “anquilosado, y hay una sumatoria de riesgos en los edificios a los que despacio nos acostumbramos a convivir”.

 

El arquitecto aclaró que el laboratorio Apolo estaba hace décadas en regla, o sea que no era clandestino, y ahora supuestamente en proceso de habilitación, por lo que la falencia está en el sistema de control municipal.

 

 

Consultado por la normativa municipal actual, Benedetti la tildó de “fragmentaria y no está hecha para eliminar riesgos. Es minuciosa en sectores y otros donde es necesario no lo es, porque no menciona elementos de higiene y seguridad”. De esta manera explicó que la habilitación de cualquier comercio termina siendo “una colección de papelitos”.

 

El especialista edilicio recordó que en Rosario el grueso de los inmuebles tiene instalaciones que se remontan a décadas, en que fueron construidas, anteriores a 1970. “Estamos igual que hace 5 o 10 años, con mismas normativas que se renovaron de forma fragmentaria. Por eso no se puede garantizar a quien trabaje en una industria o un lindero a estas, a que estén de forma segura”, explicó.

 

El especialista en higiene y seguridad edilicia aclaró: “Hay una diferencia entre los riesgos en la vivienda y lo que sucede en instalaciones especiales de comercios e industrias. No hay una normativa específica sobre la seguridad de las residencias familiares. Sí hay normativa para locales y procesos de control que son más declarativos que reales, y hay procesos de habilitación que quizás se detienen en minucias y no van al núcleo de los problemas. Por eso, una vez que esta el final de obra, un propietario de vivienda puede tener lo que quiera, porque no hay un control sobre eso”.

 

Hoy tras la explosión de calle salta, Benedetti analizó que en vez de adecuar cada vivienda a la normativa, “Litoral Gas se cubrió la espalda y a la menor denuncia corta el suministro. Entonces los ciudadanos no quieren llamar al gasista o a Litoral gas ante la menor pérdida”.

 

Finalmente explicó que es grave el acostumbramiento social: “Nos acordamos de estos temas cuando hay fallecidos por monóxidos o cuando explota una caldera, pero riesgos existen permanentemente”.

 

 

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