Rosarinos crean parques acuáticos para todo el país

En diciembre de 2016 se inauguró en Neuquén un parque acuático de dos hectáreas, dirigido, diseñado y equipado por Crucijuegos, la única empresa que produce juegos acuáticos del país.

 

La empresa rosarina Crucijuegos -que ya hizo otros dos parques en Entre Ríos y en Buenos Aires- ahora busca incentivar a empresarios locales. Cuenta con una importante trayectoria a nivel nacional e internacional, y desde sus orígenes ha innovado en su producción, tanto en sus recursos humanos, como en su sistema de ventas y en sus productos.

 

La empresa diseña y fabrica instalaciones para parques y plazas, gimnasios al aire libre, juegos integradores para niños con capacidades especiales, instalaciones de gimnasia sustentables que generan energías renovables, mobiliario urbano y hace algunos años comenzó a construir parques acuáticos, hoy su producto estrella.

 

“Hace unos años nos dimos cuenta de que en el verano las ciudades tenían una gran falencia porque en las plazas y parques hace mucho calor para que las familias pasen la tarde”, explica Ignacio Imaz, socio gerente de Crucijuegos y agrega: “En la ciudad de San Lorenzo, por ejemplo, encontramos un camping abandonado, con piletas municipales, pero la rentabilidad era muy baja, era imposible mantenerlo. Le propusimos al intendente hacer un mini parque acuático para la ciudad, y con los primeros tres toboganes acuáticos que instalamos, lograron un ingreso de cuatro mil personas por día en el primer fin de semana”.

 

La empresa propone un nuevo concepto, que es trabajar la tierra desde el comienzo: “Hacemos el layout de cero, le damos toda la carpeta técnica al cliente para que pueda construirlo con la empresa constructora que desee y le ofrecemos todo nuestro know how para pensar cómo explotar el espacio”, detalla Imaz.

 

De esta manera ya se construyeron tres parques acuáticos, uno en Entre Ríos, otro en Chascomús, y Patagonia Splash, en Neuquén. Este último cuenta con más de cinco toboganes de hasta diez metros de altura, una pileta con olas artificiales, una cascada interactiva y un río lento fabricado para recorrer en gomón.

 

“No puedo entender cómo en Rosario, Funes o Roldán nadie lo está haciendo”, dice el empresario. Ignacio está convencido de que existen varios lugares para hacer estas propuestas y además, sostiene que “no hay nada para los más chicos en verano”.

 

En el 2013 solamente tenían dos matrices para construir toboganes acuáticos, una curva y una recta y con el aumento de la demanda, tuvieron que empezar a buscar alternativas. “Hicimos un equipo de diseño nuevo, rediseñamos matricerías propias, invertimos en ellas y empezamos a diseñar distintos modelos de toboganes, como el Kamikaze, el Rulo, el Tornado, la Torre triple, etc.”, recuerda el titular de la empresa. Luego, agregaron a su producción los mangrullos acuáticos, que son grandes superficies donde entran chicos de 2 a 8 años en donde hay toboganes pequeños e interactúan con un balde de mil litros que cae cada dos minutos por rebalse, entre otras cosas.

 

En el 2017, Crucijuegos apuntará a incentivar y desarrollar parques acuáticos en la región y además, desea diseñar parques acuáticos para el exterior. “Todo lo hacemos con recursos de Rosario”, apunta Imaz.

 

 

Total
0
Shares
Noticas Relacionadas