Rosario pidió justicia a 20 años del atentado a la AMIA

El viernes 18 de julio amaneció con un sol radiante que amenizaba el fresco, y la Plaza Montenegro comenzó a llenarse de rosarinos expectantes por el acto en conmemoración a las víctimas y reclamo de justicia. Es que se cumplieron dos décadas ya, y no hay noticias aún de responsables de semejante daño en suelo argentino.

 

Asistieron al acto el vicegobernador de la provincia de Santa Fe Jorge Henn, el ministro de Justicia Juan Lewis, el ministro de Seguridad Raúl Lamberto, el senador nacional Miguel Lifschitz, la diputada provincial Alicia Damiani, el coordinador de Gabinete Municipal, Néstor Trigueros, concejales locales, cónsules de diversos países, y autoridades de la Mesa Interreligiosa de la ciudad de Rosario.

 

Organizado por la juventud y el área de Cultura de la comunidad judía Kehilá Rosario, el evento comenzó de forma puntual y contundente, con un rotundo y ensordecedor sonido de sirena en el minuto 9:53, hora del estallido hace veinte años. La sirena de un autobomba de Bomberos Voluntarios, estacionado detrás del Centro Cultural Roberto Fontanarrosa sonó durante el minuto de silencio, y los casi trescientos asistentes se mantuvieron de pie y silentes. Luego la voz del locutor dio comienzo al acto, proclamando que “somos vulnerables porque los sistemas de seguridad no funcionaron, porque el odio visceral golpea a toda la sociedad argentina, y porque 20 años después la justicia sigue sin juzgar los responsables”.

 

El locutor marcaba el tono con su introducción, y estudiantes de la Cátedra 2 de la Escuela de Bellas Artes de la UNR descubrieron un mural colorido y contundente, con la palabra “Justicia” en su parte inferior, y banderas de colores alusivas a la pluralidad de naciones que conviven en paz. El mural, ideado y creado por los alumnos de la profesora Susana Echeveste, fue intervenido a lo largo de todo el acto, dando forma a un pájaro con el trazo del gran pintor Marc Chagall, con un contenido de alto impacto: los nombres y apellidos de las 85 víctimas del atentado a la AMIA. Sobre dicha intervención, una alumna declaró que “fue muy fuerte conocer cada nombre, imaginar sus historias truncas y los orígenes de sus apellidos”.

 

Junto al trazo de los estudiantes de artes plásticas, desfilaron por el ingreso del Fontanarrosa (en un escenario natural) los músicos Graciela Sansone (con una interpretación desgarradora), Rodolfo Ramaccioni y Jonatan Kohan, que transmitieron conmoción con su interpretación de Honrar la vida y una canción en hebreo que habla de perder a un amigo: “como olas que se estrellan contra un acantilado, nosotros nos estrellamos contra la vida”.

 

Mientras el pájaro de Marc Chagall iba tomando forma, un grupo de bailarinas del Ballet Estable de la Escuela Municipal de Danzas y Arte escénico, a cargo de la profesora Fabiana Balbiani, realizó dos movimientos con melodías tangueras y folklóricas de Lito Vitale. Las jóvenes transmitieron “con sus cuerpos lo que la voz, quebrada de dolor calla”. Luego una joven rosarina leyó un poema que recalca que “hasta ayer las 9:53 no nos decía nada, y hoy nos llaman a la cita”, de Diana Malamud, una mujer que perdió a sus dos hijas en el atentado de 1994.

 

Cuando el pájaro de Chagall terminaba de contornearse en el fondo del escenario, el presidente de la DAIA filial Rosario, Daniel Epsztein, fue contundente con sus palabras de reclamo por un juzgamiento serio, y fue crítico con la inconstitucionalidad del Memorándum pactado por Argentina e Irán, del que tampoco se tiene novedades. El evento culminó con la participación de los asistentes, que dejaron marcadas sus huellas dactilares en la palabra “Justicia” del mural finalizado. Y el pájaro levantó vuelo en busca de justicia y paz para las víctimas.

 

 

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