El kirchnerismo santafesino responsabilizó directamente al ex gobernador Hermes Binner por la escalada de violencia que conmueve a Rosario al asegurar que, durante su gestión, el líder del FAP “actuó negando la realidad”.
El kirchnerismo y el socialismo vienen polemizando en torno a la seguridad desde finales del año pasado, cuando el ex jefe de la Policía Hugo Tognoli fue denunciado y encarcelado acusado de vínculos con el narcotráfico (luego recuperó la libertad), y desde entonces no se han dado tregua en las imputaciones cruzadas. El oficialismo provincial cree que el gobierno nacional inició una ofensiva con la intención de desacreditar a Bonfatti y a Binner y atacar las gestiones en Rosario y en Santa Fe.
“Nadie estigmatiza a Rosario“, sino que “la realidad indica que los hechos de violencia que se viven en esta ciudad siguen en una escalada que parece no parar”, manifestó el presidente de la Cámara de Diputados de Santa Fe, Luis Rubeo, y denunció: “Esto tiene un claro responsable: el ex gobernador Binner, quien durante cuatro años actuó negando la realidad; decía que no había una escalada de delitos, que eran problemas de vecinos que terminaban en ajustes de cuentas y no reconocía que había bandas que se disputaban los territorios”.
Además, el diputado provincial advirtió que el asesinato perpetrado en Pellegrini y Corrientes de Maximiliano Rodríguez, de 26 años, —hijo de Sergio El Quemado Rodríguez, imputado por el triple crimen de Villa Moreno— implica que “no ha habido ningún tipo de medida de políticas preventivas que signifique la posibilidad de que el delito no se sienta impune”.
“Que se actúe con la impunidad con que se actuó en una zona como Pellegrini y Corrientes para llevar adelante un delito sangriento habla de que hay una absoluta tranquilidad por parte de los delincuentes, que actúan sin inconvenientes”, lamentó el legislador en diálogo con LT8. “La lectura que uno hace es que hay una absoluta impunidad y tranquilidad por parte del delito, que puede actuar sin problemas”, destacó.
Rubeo coincidió con otros referentes de su sector en que el gobierno provincial de Antonio Bonfatti “viene fallando en materia de política de seguridad pública”. “No hay tarea de inteligencia, ni de prevención, esto lo venimos sosteniendo hace mucho tiempo. No hubo políticas para dotar de profesionalismo a la fuerza policial” de la provincia, manifestó.
El objetivo Binner
Por su parte, el diputado nacional Agustín Rossi aseguró que “el crecimiento de los homicidios” en Rosario ocurre por “la enorme ineficiencia del poder político, que se equivocó en varias oportunidades”. Además, aseguró que “la inseguridad en Santa Fe tiene causal fundamental en la connivencia del sector de la fuerza policial con las organizaciones narcos”.
El jefe de la bancada kirchnerista en Diputados aseguró que “lo que sucede en Rosario son peleas entre bandas que se disputan territorio y negocios delictivos ligados a la comercialización de drogas y el tráfico de estupefacientes”. Dijo además que esa situación ocurre por “la enorme ineficiencia del poder político, que se equivocó en varias oportunidades”.
“Primero se equivocó cuando subestimó un crecimiento importante de los homicidios dolosos en la ciudad de Rosario, que empezamos a advertir en la segunda mitad del mandato de (Hermes) Binner”, señaló Rossi, quien agregó: “No solamente el gobierno no advirtió lo que ocurría sino que premió al jefe de Drogas Peligrosas y lo pone como jefe de policía de la provincia”.
Consideró que “el segundo error fue no avanzar a fondo con la investigación del caso Tognoli (Hugo, ex jefe de la policía provincial). Creyó que era una operación política y, más que apoyar la investigación, casi que estuvieron al límite de protegerlo pidiendo la falta de mérito”.
Asimismo, Rossi sostuvo que también “hubo ineficiencia al momento del uso de la herramienta de la fuerza policial para garantizar la seguridad de los ciudadanos”, y aseguró que “hay connivencia policial con el delito en Santa Fe”. Dijo que para revertir la situación “lo primero que hay que hacer es tener un fuerte control de la fuerza policial, alejarse de la teoría del doble pacto: el poder político negocia con la policía y la policía negocia con el delito niveles tolerables de criminalidad en determinado territorio”.
“Creo que la ecuación tiene que ser distinta: la política no tiene que negociar con la policía, sino que tiene que conducirla, y la policía no tiene que pactar con el delito, sino combatirlo”, afirmó Rossi, quien consideró que la provincia de Santa Fe “tiene que avanzar hacia la descentralización operativa de la fuerza” policial.