La Municipalidad avanza sobre el proyecto de ordenanza de Jorge Boasso sobre control de narcolemia a automovilistas con una prueba piloto durante dos o tres meses.
La intendenta Mónica Fein y el Secretario de Control y Convivencia, Gustavo Zignago, se reunieron este jueves con el concejal Jorge Boasso, autor de la Ordenanza 9195, para definir la aplicación de su proyecto.
Boasso adelantó a Rompecabezas que “se concretó un proyecto que debía ser aplicado hace años, porque va en consonancia con el código de faltas y la ley nacional sobre el tránsito, para prohibir el manejo bajo efectos de estupefacientes”.
Según el edil, “faltaba la decisión política de implementarlo y ayer Fein demostró que la tiene”, ya que, “previo licitación pública para los equipos, se comenzará a implementar los controles dos o tres meses en forma preventiva y no sancionatoria, para advertir a la gente los efectos de conducir bajo la droga”.
El autor del proyecto aseveró que “es un control simple y similar al de alcoholemia en el contacto con la saliva”, ya que las pruebas se realizaran mediante un dispositivo que permite detectar drogas psicoactivas en la saliva.
Los kits consisten en una lengüeta que se apoya sobre la lengua, se absorbe la saliva y en unos minutos se obtiene el resultado positivo o negativo de siete drogas, y una impresora emite todos los datos del control poco después.
“Coincidimos con la intendenta en comenzar por las drogas ilícitas, porque están las drogas licitas que prescriben los médicos, con el permiso o no para conducir. Trabajaremos mas con la cocaína, la heroína y la marihuana.
Consultado en el programa de FM Cristal 107.9 sobre la posibilidad de que esto genere especulaciones de que sea un mecanismo persecutorio para con los consumidores de estupefacientes, Boasso aclaró: “No se persigue al consumidor, lo que se penaliza es la conducción bajo estupefacientes. Si el conductor acepta ese resultado, la prueba es destruida y se garantiza que no se puede utilizar para otra cosa que el manejo, y administrativamente tiene la misma reserva que las que tienen otro tipo de infracciones”. Si por el contrario el resultado no es aceptado, el conductor tiene derecho a una contraprueba, ir a un nosocomio municipal para extraer sangre.