El conflicto con camioneros autoconvocados se extiende por octavo día y desde este jueves paraliza totalmente los principales puertos de exportación de granos y derivados industriales de Rosario y Bahía Blanca y Quequén.
En forma paulatina pero efectiva, desde el 1° de febrero los puertos se fueron quedando sin granos para cumplir con los embarques, con ingresos de mercadería que se redujeron a menos de la mitad. Consumidos los stocks de reserva, también la molienda está paralizada en las plantas industriales linderas a las terminales.
En lo que va del mes, las pérdidas asociadas a las penalizaciones para los buques que se encuentran en puerto a la espera de su carga ascienden a unos USD 13 millones, mientras que la paralización de las operaciones comerciales significa una pérdida de unos USD 85 millones diarios, divisas que deberían ingresar a la economía por la liquidación de exportaciones del agro, y que ahora están en suspenso sin una resolución a la vista.