Todo conectado, todos conectados

Internet of Things, la siguiente evolución de la tecnología. En la edición 2015 de la feria tecnológica más importantes del mundo, CES 2015, una nueva sigla cobró el protagonista.

 

Del 6 al 9 de enero, se llevó a cabo en la ciudad de Las Vegas, la edición 2015 de la feria de tecnología más grande del mundo: el Consumer Electronic Show, CES, que reunió como cada año a los principales fabricantes del planeta.

 

Este año, no fueron ni las tabletas, ni los smartphones, ni los sistemas operativos, ni las redes de alta velocidad las que protagonizaron el evento. Una sigla, nueva para muchos, y no tanto para los que están dentro de la industria, fue la que se llevó todas las miradas y fue el centro de atención de lo que el futuro nos depara: IoT (Internet of Things), el Internet de las Cosas, aunque en varias ocasiones, se la suela también describir como el Internet de todas las cosas o Internet en las cosas.

 

Es la ciencia ficción, hecha realidad. Es estar todos conectados, con todo conectado.

 

¿Pero qué significa? ¿Cuál es su aplicación? Más allá de las cuestiones técnicas sobre las que aún se está trabajando, es lograr que todos los dispositivos, equipos o productos, desde un libro, una lámpara, una heladera, un automóvil, estén conectados a Internet. De esta forma, cada uno de ellos con un chip que los identifica podrían ser controlados por otros equipos o desde otros equipos.

 

Actualmente los mejores ejemplos que tenemos, son los de, por ejemplo, los celulares sobre los cuáles podemos saber su ubicación desde nuestras computadoras. El iPhone tiene su función Find My iPhone que muestra remotamente la información de su localización y hasta cuánta batería tiene el móvil. También hay televisores o lavarropas que podemos gestionar desde nuestros smartphones. Pero la idea de la Internet de las Cosas va un paso más allá, al trasladar esa idea a cada objeto con el que convivimos.

 

Pensemos en la climatización. Por ejemplo, nos gustaría que cuando llegáramos a nuestras casas, cada habitación esté con la temperatura justa. Con el IoT, podremos encender el equipo minutos antes de arribar. O mientras estamos en el supermercado, chequear qué productos hay en la heladera y qué nos faltaría comprar.

 

Cisco, una de las compañías que está trabajando en las plataformas y en la puesta en marcha de IoT, explicó que actualmente la Internet de las Cosas está compuesta por una colección dispersa de redes diferentes y con distintos fines. Por ejemplo, los automóviles actuales tienen múltiples redes para controlar el funcionamiento del motor, las medidas de seguridad, los sistemas de comunicación y así sucesivamente. De forma similar, los edificios comerciales y residenciales tienen distintos sistemas de control para la calefacción, la ventilación y el aire acondicionado, la telefonía, la seguridad y la iluminación. A medida que IoT evoluciona, estas redes y muchas otras estarán conectadas con la incorporación de capacidades de seguridad, análisis y administración.

 

Así IoT adquiere gran importancia porque se trata de la primera evolución real de Internet, un salto que conducirá a aplicaciones revolucionarias con el potencial de mejorar drásticamente la manera en que las personas vivimos.

 

En el medio, siguen apareciendo siglas como la de M2M (Machine to Machine, Máquina a máquina), un concepto que precede al Internet de las Cosas y que consiste en el intercambio de datos/información entre máquinas sin la necesidad de ninguna intervención humana.

 

IoT es un concepto más amplio, porque implica una evolución de M2M y de otras tecnologías.

 

Las aplicaciones de IoT son inmensas, abriendo nuevas mercados y, de esta forma, nuevas oportunidades de negocios. Y para tomar una dimensión, el grupo inversor Goldman Sachs aseguró que para 2025, la suma de las distintas industrias y dispositivos conectados, generarán un impacto económico de 8 mil millones de dólares.

 

La llegada de las redes 4G LTE a Argentina también muestra la demanda de los consumidores por tener un acceso ilimitado a datos, aplicaciones y contenidos, y, nuevamente, al concepto de estar conectados todo el tiempo, con todo.

 

¿Cuánto tardará en expandirse IoT? Es difícil dar una precisión. Pero la consultora Gartner dijo que tendría que estar listo entre 2019 y 2024.

 

En un popular cuento de ciencia ficción, llamado “La Última Pregunta”, del reconocido escritor Isaac Asimov, hay una pregunta que se repite a lo largo del relato: ¿Es posible revertir la entropía? Es decir, ¿es posible evitar que, por ejemplo, una estrella muera? A la que una computadora conectada con todo el planeta, respondió es más de una ocasión: “Datos insuficientes para una respuesta específica”. Si hoy, nos planteáramos cuál es el futuro de IoT, seguramente encontraríamos la misma contestación, aunque con una certeza. Ya no hablamos de ciencia ficción. Es ciencia en su estado más puro.

 

 

(*) Javier Ojeda es empresario del sector tecnológico en Rosario y especialista en nuevas tecnologías.

 

Total
0
Shares
Noticas Relacionadas

Malvinas, 31 años

A 31 años aún nos resulta difícil representar sintética y concisamente el sentido de esta guerra desgarradora. Y…