Un calendario de lo más estricto

“Los procesos de elaboración del reporte de sustentabilidad muchas veces no están tan sistematizados y suelen llevar más tiempo. No es raro que se extienden más de lo previsto. Por eso los reportes en paralelo suelen ser una meta a alcanzar, después de la experiencia de un primer reporte”, razona Irigoyen, quien anticipa que cada vez más compañías ven la publicación de los reportes en paralelo como un objetivo a conquistar.

 

Para lograr que toda esta articulación y sincronicidad llegue a buen puerto hay que mantener un cronograma de tiempos muy rigurosos. “No hay margen de que se atrase. Las compañías que presentan en simultáneo suelen coincidir con la existencia de gerencias de sustentabilidad muy consolidadas. Hace falta un coordinador interno que logre respuestas de las distintas áreas y el compromiso de la alta gerencia con el cronograma”, agrega Irigoyen.

 

“Las compañías que presentan en simultáneo suelen coincidir con la existencia de gerencias de sustentabilidad muy consolidadas”, asegura María Irigoyen, de la consultora Reporte Social.

 

Otros desafíos no menores para lograr la simultaneidad tienen que ver con que los deadlines de presentación de información de uno y otro reporte pueden comenzar a competir. “Especialmente si se piden datos nuevos, es posible que esto no sea lo prioritario”, advierte la experta de Reporte Social.

 

“Por la magnitud de la información hoy no es posible presentar el reporte de sustentabilidad junto a la memoria y balance. Priorizamos el que se haga con más profundidad antes del hecho de salir en una fecha estricta”, reconoce Cynthia Giolito, Gerente de Responsabilidad Social Empresaria de Telecom. Se trata de una postura compartida por muchas empresas, que deciden que la fecha de publicación pase a segundo plano.

 

A la competencia de los deadline se suma otra dificultad no menor. Gran parte del proceso, si se quiere llegar con el reporte de sustentabilidad listo en abril para presentarlo junto al balance, coincide con época de vacaciones, cuando muchos de los referentes no están disponibles.

 

Pero todo es cuestión de maduración. Una vez que la compañía se siente segura para encarar el desafío de la simultaneidad de reportes, las dificultades suelen vencerse y los beneficios se multiplican. Todo el proceso del reporte de sustentabilidad suele arrancar en octubre y terminar en febrero, para estar en condiciones de presentar ambos reportes en la junta de accionistas de abril.

 

Procesos en paralelo

Y muchas de estas instancias pueden compartirse, generando una economía de recursos, facilitada por cronogramas paralelos. “Tomamos los mismos insumos para definir la materialidad de los dos reportes, como el plan trianual. Además, hacemos en conjunto el primer sondeo de información, ya que para ambos reportes se piden los indicadores cualitativos en noviembre. Muchas áreas mandan el mismo documento para los dos. Después cada uno profundiza en lo que le interesa”, repasa Gorleri.

 

Desde Arcor aseguran que desde el momento en que lanzaron el reporte de sustentabilidad trataron de sumarse a una forma de trabajo existente y hacer sinergia. Sin embargo cada proceso cuenta también con su particularidad. “El reporte de sustentabilidad implica la participación de más gente: 50 referentes de distintos sectores. Mientras que el reporte financiero se centraliza en un área corporativa. Pero el proceso es común”, reconoce Giomi.

Además, existe un aval adicional de la gerencia financiera al proceso del reporte de sustentabilidad. “Ellos anticipan que nosotros vamos a pedir información a las distintas áreas y se envía una carta de la Gerencia General”, agrega.

 

Pero más allá de los procesos de pedido de información, que involucran a distintas áreas de la empresa, cuando los reportes financieros y de sustentabilidad se conciben de manera paralela también hay una retrolimentación entre los dos.

 

“Cruzamos información para ambos reportes. El informe de sustentabilidad tiene un capítulo económico y el reporte financiero incluye información de inversiones sociales y ambientales en la introducción que repasa el desarrollo de la compañía”, dice Giomi.

 

Hacia los reportes integrados

Claro que la concreción máxima de la triple línea de resultados son los reportes integrados, que todavía no se ven mucho. Pero la práctica de simultaneidad sin duda ya da una ventaja adicional para las empresas que transitan ese camino.“Vamos hacia el reporte integrado. Y esta práctica de simultaneidad nos va a servir para pasar al nuevo modelo en el menor tiempo posible. Es una cuestión de corto plazo”, cuenta Gorleri.

 

En Molinos la idea está bastante madura y podría convertirse en el primer caso 100% local. “Para el 2014 estamos evaluando sustituir la memoria por el reporte y presentarlo junto al balance financiero. Puede ser una experiencia interesante. Hay que terminar de ver si legalmente es posible sustituirla completamente o no, ya que la empresa cotiza en Bolsa. Lo cierto es que el reporte le fue ganando terreno a la memoria y hay cosas que pasaron de una a otro”, anticipa Kracht.

 

Total
0
Shares
Noticas Relacionadas