El programa radial Lo que es la ciencia, que se transmite los sábados de 11 a 13 por Radio Universidad (FM 103.3), fue galardonado con el segundo premio en la categoría Mesa de Análisis y Debate del Concurso Internacional de Producciones Radiofónicas de la 10º Bienal Internacional de Radio realizada en México.
Lo que es la ciencia es una co-producción de Radio Universidad, el Laboratorio Sonoro (LabSo) de la UNR y la Dirección de Comunicación de la Universidad Nacional de Rosario. Participan del equipo de producción Juan Ignacio Isern, Javier Acuña, Elena Gasparri, Martin Parodi, Cristian Azziani y Arlen Buchara.
El programa nació en 2008 luego de debates de docentes e investigadores de la Escuela de Comunicación, sobre su actividad, la divulgación y la producción científica. Desde entonces en cada programa se plantearon interrogantes en torno a distintos ejes temáticos desde lo académico-científico, reflexionando acerca de la realidad desde distintas perspectivas, proponiendo cruzamientos entre las complejidades científicas y técnicas con las sociales, culturales, filosóficas y epistemológicas.
Info341 tuvo la oportunidad de dialogar con algunos de los miembros del programa sobre su experiencia y sobre el reconocimiento: Martín Parodi es el director artístico del programa y Elena Gasparri, es la responsable de la Dirección de Comunicación de la Ciencia de la UNR y forma parte de la producción de Lo que es la ciencia.
¿Qué significa haber ganado un reconocimiento de la Bienal de Radio en México? ¿Fue alguien en representación del programa?
Además de la alegría, orgullo, euforia y demás sentimientos asociados con ganar un premio, también lo sentimos como una validación del trabajo que venimos desarrollando desde hace seis temporadad con el programa. No es sencillo realizar un programa que busque explorar en profundidad ciertos temas desde lo académico pero que a la vez apele a un público masivo, y a veces sentimos que quedamos flotando entre estos dos mundos, por eso el premio nos ayuda a confirmar que estamos en el buen camino.
¿Hubo otros trabajos radiales realizados desde la Universidad premiados previamente?
Radio Universidad ha ganado algunos premios Martín Fierro por sus programas y la Universidad Nacional de Rosario ha ganado algunos premios por producciones multimedia, pero es la primera producción radial realizada desde el LabSo de la UNR que obtiene un reconocimiento de este tipo.
El programa tiene un reconocimiento local previo en la comunidad académica ¿Consideran que este galardón les dará una proyección de mayor audiencia?
Ese es nuestro deseo, ampliar nuestra audiencia en dos sentidos. En primer lugar, a nivel local y regional. Esperamos que el premio nos permita llegar a un público más masivo, aprovechar el bichito de la intriga y poder sumar oyentes que no pertenezcan a la comunidad académica.
Y en segundo lugar, a nivel nacional y latinoamericano, buscaremos que el programa sea emitido por otras radios universitarias, ya que la producción es de libre descarga y retransmisión.
La divulgación de la ciencia es un pilar fundamental muy difícil de lograr ¿Cómo hacen esa búsqueda? Cómo se trabaja sobre temas científicos y académicos para que se vuelvan periodísticos?
Creemos que lo que une al espíritu científico con la audiencia es una característica esencialmente humana: la curiosidad. Lo que separa a un docente o investigador de cualquier otra persona es hasta dónde lleva esa curiosidad. Hay preguntas que todos nos hemos hecho, desde cómo se reproducen los animales hasta por qué llueve, o cómo se hace para volar un avión que pesa más de una tonelada.
Hay cientos de esas preguntas, que abarcan a todas las ramas de la ciencia. Entonces nuestra motivación no está en transformar en hechos periodísticos a temas científicos sino tratar de responder las preguntas que todos nos hacemos. Es un programa curioso más que periodístico.
En el sitio de Facebook del programa ustedes mencionan que uno de los objetivos es aprender antes que enseñar. Es un enfoque interesante, colocarse desde el vamos en un lugar de apertura y no “del saber”. ¿Qué han aprendido a lo largo de estos seis años?
Aprendimos que no sabemos nada. O que es imposible saber todo. Cada programa comienza con una serie de preguntas a las cuales intentamos encontrarle respuestas, y muchas veces lo logramos. Pero cuando terminamos el programa nos damos cuenta que nos vamos con más preguntas que con las que comenzamos. Por eso aprendimos a disfrutar de la búsqueda, a disfrutar de la conversación con personas que dedican sus vidas a darnos respuestas, y aprendimos que de las preguntas más simples pueden surgir las respuestas más brillantes. Concebimos al conocimiento como una construcción colectiva, y de eso se trata, de encontrarnos para conocer siempre algo más.
Respecto de las diversas disciplinas de la ciencia ¿cómo logran un trabajo de deconstrucción e interrelación entre las disciplinas?
Éste es uno de los aspectos fundacionales del programa: hacer dialogar a las distintas disciplinas científicas. Lo primero que nos propusimos fue apuntar a los temas desde todas las disciplinas y no sólo desde las que naturalmente se dedican a investigar esos tópicos.
Entonces si hablamos de la guerra no vamos a buscar sólo a docentes de Relaciones Internacionales sino también a ingenieros que nos hablen del desarrollo armamentístico, a médicos que nos cuenten sobre los avances de la medicina durante períodos de guerra, a químicos y biólogos que nos expliquen qué son las armas químicas, etc.
Tratamos los temas hasta que se nos terminan las preguntas y de allí surge la elección de los entrevistados buscando cubrir el mayor rango posible de enfoques. La clave es mostrar la complejidad de la producción del conocimiento desde las problemáticas sociales.
Intentamos cambiar la dinámica de la divulgación científica que mayoritariamente se estructura a partir de lo que la ciencia quiere mostrar.
Por otro lado, también sabemos que en la vida laboral diaria los biólogos raramente se cruzan con los cientistas sociales, ni los matemáticos con los filósofos, ni los historiadores con los ingenieros, así que desde la génesis del programa la idea fue no sólo interrogarlos sino hacerlos conversar entre ellos. Los resultados nos han sorprendido cada vez, y eso es lo que nos mantiene motivados, no sabemos qué sucederá en el próximo encuentro.