El nuevo secretario de Control y Convivencia analizó sus funciones y adelantó el trabajo que se viene, en diálogo con Rompecabezas.
La convivencia y seguridad ciudadana son ejes fundamentales de esta nueva gestión municipal, según adelantó, como profundización de la gestión, “en una cultura de la legalidad y la co -responsabilidad que comenzó Pablo Seghezzo y yo acompañé como subsecretario”.
Durante los primeros años de esta secretaría, Zignago destacó que se ha avanzado mucho en la relación con las fuerzas provinciales, el Ministerio de Seguridad y las fuerzas federales en su llegada a la ciudad, y detalló: “Nuestra obligación es con la seguridad ciudadana, no la pública, garantizar el uso democrático del espacio público, generar controles asociados con el poder policial, por lo que trabajamos con la nocturnidad, los ruidos molestos, la movilidad y los controles de alcoholemia y de picadas nocturnas para prevenir daños”.
-¿Cómo se previenen situaciones de violencia interpersonales, que son los más recurrentes en estos últimos años?
La violencia urbana es uno de los grandes problemas de convivencia en el mundo moderno y de tratamiento internacional. Es un fenómeno q ha irrumpido en las ciudades en los últimos veinte años, y Rosario es una ciudad muy grande, donde se comenzó a manifestar hace 4 o 5 años atrás, de la mano de economías informales e ilegales, así como de cambios de hábitos sociales.
Para la prevención primero se debe producir desde el conocimiento territorial de problemáticas, como las que obtenemos de centros de desarrollo social y áreas de salud.
-Mencionaste las economías ilegales ¿Cuál es la política de contención ante la inminente llegada de negocios informales en las peatonales y calle San Luis?
-Un informe de CAME sobre las 130 ciudades con mayor venta ilegal en las calles, Rosario se encuentra en el puesto 126, seguramente tendrá que ver con que lo que tienen a la venta son cosas autorizadas, claro que es un tema de competencia de todos los días de control urbano y guardia urbana.
Al control se suma que el sistema de salud y el desarrollo social, el control de la ciudad la coloca en uno de los estándares más altos nacionales.
-Sobre la implementación del control de narcolemia ¿de qué forma se va a implementar?
Como lo indica la ordenanza, el control será complementario al de alcoholemia. Estamos trabajando en la reglamentación de la tecnología para llevarlo adelante, y estudiamos el caso de la ciudad de Bahía Blanca que usa la última tecnología, y nos permitió avanzar en la decisión.
En la medida que disminuyan o eviten los riesgos de las personas, las vamos a implementar con la máxima garantía para quienes realicemos controles. No estamos persiguiendo al consumo, sino el manejo bajo los efectos de este consumo.
En este sentido estamos configurando un protocolo con una oferta para que quien tenga un positivo durante un control pueda acceder a los efectores públicos para atender esta patología.