En el Día de Rosario, la intendenta evocó los orígenes de la ciudad, reseñó políticas sociales de igualdad y exhortó a renovar esfuerzos frente a desafíos actuales en línea con el mensaje papal.
“Los mayores desafíos que enfrentamos no son ajenos a lo que acontece a las grandes concentraciones urbanas en todo el mundo”, señaló este miércoles 7 de octubre la intendenta Mónica Fein tras presidir en el Monumento Nacional a la Bandera el izamiento de la enseña patria en homenaje al Día de Rosario y su Santa Patrona.
El encuentro convocó frente al Mástil Mayor a autoridades provinciales, municipales y representantes de instituciones y organizaciones sociales junto al arzobispo de Rosario, Eduardo Martín, e integrantes del cuerpo consular.
En su mensaje, la intendenta evocó los orígenes de Rosario y los desafíos del presente, muchos de ellos caracterizados como flagelos de dimensión global que impactan significativamente a escala de las ciudades, y en línea con la exhortación del papa Francisco convocó a todos los actores a unir esfuerzos en un compromiso colectivo para enfrentar urgentes problemáticas.
“Somos herederos de varios siglos de historia. Primero, la que escribieron las comunidades originarias de estas tierras… y la que continuaron luego los primeros pobladores asentados en torno a una capilla”, destacó Fein.
“Esta geografía era entonces para los viajeros sólo una parada en el camino, pero aquí creció una aldea que luego fue villa y que no paró de transformarse hasta convertirse en una de las ciudades con mayor nivel de desarrollo económico, cultural, urbano y político de medio continente”, expresó la intendenta y agregó que “no es un lugar común volver a recordar que Rosario carece de fecha de fundación, y tal vez esté allí nuestro orgullo original, porque no crecimos por designio de algún conquistador sino por la propia fuerza de la condición humana que anima a reunirse, a construir y ser parte de un territorio en común, de un proyecto colectivo”.
“Queremos dejarle a las nuevas generaciones un mundo mejor, y el mundo se construye desde aquí, desde las ciudades, desde sus instituciones, sus organizaciones, sus vecinos y sus representantes, en la convicción de que los mayores desafíos que enfrentamos no son ajenos a lo que acontece a las grandes concentraciones urbanas en todo el mundo”.
Por esto, Fein destacó el programa en curso Plan Abre, “abriendo calles; fortaleciendo instituciones y clubes que brindan contención a los chicos y chicas; completando obras que mejoran e igualan la calidad de vida de todos nuestros barrios; sosteniendo los más de 50 centros de salud y los trece polideportivos públicos; los centros culturales y cada espacio público de encuentro en la ciudad, donde nos podamos reconocer como vecinos, compartir y respetarnos”.
También puso especial acento, entre otra políticas del Estado local en la materia, en el Plan Nueva Oportunidad de inclusión laboral, al que definió como “una importante herramienta que hoy incluye a más de 1.000 jóvenes de la ciudad que no encontraban una alternativa, y que hoy son chicos que les ganamos a las economías delictivas. Son jóvenes que todos los días encuentran un espacio que les da confianza en el futuro, que les permite tener un proyecto de vida”.