Una joven rosarina denunció que estaba con dos amigas colombianas cuando el sábado a la noche quisieron ingresar al bar de Moreno y Córdoba y le negaron la estadía. Ahora la polémica.
Pamela, una joven rosarina, quiso llevar de recorrida nocturna a dos amigas colombianas pero no la pasaron del todo bien. Es que la joven relató en Radio 2 que al querer ingresar a un reconocido bar de Moreno y Córdoba llamado Kubrick les negaron el ingreso. Según la chica, fueron discriminadas por el color de piel y la nacionalidad de sus compañeras de salida.
“Soy habitue del bar y aunque hacía mucho tiempo que no iba, el empleado de seguridad que estaba en la puerta me reconoció y me saludó”, contó Pamela. En la vereda de Moreno, entre Córdoba y Rioja, había dos hileras: una de hombres y una de mujeres. Ellas se acomodaron en la de chicas y cuando les llegó el momento no pudieron entrar. “Cuando el patovica vio a las chicas que me acompañaban que son morenas me dijo: ´Vos tenés que saber como es este bar, que no las van a dejar pasar´. Mientras tanto cuatro chicas y un varón que estaban atrás mio entraron sin problemas”, contó.
De acuerdo al hilo del relato, las chicas se quedaron un rato e insistieron con pasar pero del local salió uno de los encargados de las relaciones públicas que le dio la orden al patovica de “filtrar a la gente”. “Le dijo: ´Filtrame toda la gente que puedas, acordáte que esto es de elite´”, agregó Pamela.
Aunque la chica quiso llamar a la policía y a una amiga escribana para labrar un acta con lo ocurrido, las visitantes prefirieron irse a otro bar para poder disfrutar de la noche. Pero Pamela no quedó conforme y al día siguiente que decidió comunicarse con una línea telefónica municipal (0800 444 0909) para dejar asentada la denuncia. “Me tomaron los datos, me dijeron que ese bar estaba en observación por diferentes situaciones y quejas y que llamara al distrito correspondiente. Lo haré este lunes y lo que quiero es que la gente sepa esas cosas para no ir más a ese tipo de lugares”, concluyó.
Más tarde, el titular del local, Alejo Vivas, manifestó que “ese no es el espíritu del bar”. “Vivimos de la gente y no para que la gente no venga. Queremos que vengan todos”, sostuvo el joven empresario y sostuvo que se enteró por los medios de lo ocurrido y aunque no desmintió el relato de la chica negó que se haya debido a un hecho de discriminación. “La verdad estoy un poco dolido. La chica relató que hubo varias denuncias, pero en verdad es la primera vez que tenemos una situación de este tipo”, expresó.
Sin embargo
Los concejales del Frente para la Victoria-PJ Norma López y Roberto Sukerman aseguraron que “no es la primera vez que se denuncia discriminación por parte del bar Kubrick ya que en Febrero del año pasado desde el Concejo Municipal se le había exigido al Municipio tome medidas y hasta se propuso una campaña de concientización, a raíz de una denuncia”.
En ese sentido, Norma López aclaró: “El viernes 17 de febrero del año pasado, un vecino de Rosario denunció que luego de esperar más de media hora en las escalinatas del bar Kubrick, el guardia de seguridad le dijo que únicamente se permitía el ingreso al establecimiento a aquellas personas que estuvieran registradas en una lista o contaran con una tarjeta de invitación. Tras la sorpresa e indignación de los asistentes, que en su mayoría concurrían al lugar en forma habitual, el guardia les comunicó que desde hacía dos semanas habría recibido expresas instrucciones del responsable del bar en el sentido de restringir el ingreso del público adoptando la metodología antes mencionada”.
En tanto, María Eugenia Schmuck, expresó: “Lamentablemente estos hechos se han transformado en algo cotidiano en la noche de Rosario, estando ya tristemente naturalizado. Pero no debemos olvidar que son actos discriminatorios que además de estar tipificados como delito en la legislación vigente, son ampliamente repudiables en una sociedad que ha crecido mucho en las últimas décadas garantizando reivindicaciones y derechos igualitarios para todos y todas. Es inadmisible que frente a estas conquistas todavía tengamos que convivir con actitudes de este tipo que significan un retroceso”.
Schmuck remarcó que “es importante que actos de estas características se denuncien y hagan visibles para evitar que la situación se repita y garantizar que los locales garanticen los derechos de todos y todas”. Para efectuar la denuncia, se puede llamar a la GUM (0800-4440909), o bien acudir al Área de Diversidad Sexual para recibir asesoramiento. La oficina está en Buenos Aires 856, el teléfono 480-2444 y el mail: diversidad@rosario.gov.ar.