Como cada año, hoy se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente. Fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972 con motivo de la apertura de la Conferencia de Estocolmo sobre Medio Ambiente Humano y como un modo de estimular una reflexión sobre alguno de los problemas más graves que afectan nuestro entorno.
En este marco, consideramos que debemos promover el consumo responsable, la separación de residuos, como así también la reutilización y el reciclaje. Creemos que se han hecho muchos avances en cuanto a la higiene urbana, pero es necesario avanzar en concientización de todos los rosarinos y rosarinas para que todos, desde diferentes ámbitos contribuyamos al cumplimiento de las metas establecidas en la ordenanza basura cero. Desde el Estado Municipal se debe acompañar, promover y sostener políticas públicas que tiendan a ello.
A cinco años de sanción de la mencionada ordenanza, la ciudad no ha logrado cumplir con las metas establecidas. En el Concejo aún se espera que el Ejecutivo Municipal envíe el informe que establece la ordenanza 8.335, donde se de cuenta de los logros en cuanto a la reducción de residuos solidos urbanos enviados a disposición final durante el año 2012.
Además, cremos que la puesta en marcha de la primera planta de clasificación y compostaje de residuos orgánicos, con financiación del gobierno de la Nación es sin dudas es un paso importante en una ciudad que produce entre 700 y 1200 toneladas de basura diariamente.
Por otra parte, y no menos importante: se debe avanzar en forma urgente en el tratamiento de efluentes cloacales. Aunque el caudaloso Paraná ostenta una alta capacidad para degradar la materia orgánica que se arroja en su curso, los alrededor de 350 millones de litros diarios de líquidos cloacales que se le vuelcan cada día en la zona del Gran Rosario dejan sus huellas y creemos que es importante que no lo perdamos de vista y más aún, que haya un compromiso de la ciudad para lograr su adecuado tratamiento.
El volumen de efluentes cloacales que el Gran Rosario vierte al Paraná equivale hoy a entre el 65 y el 70 por ciento de lo que se toma de él para potabilizar, si se adopta como criterio el porcentaje aproximado de cobertura cloacal de la ciudad. Como la planta potabilizadora ubicada en Arroyito entrega en promedio entre 550 y 600 millones de litros de agua diarios, la cuenta da la friolera de 360 millones de litros diarios de líquidos cloacales que se vierten al río. A esto habría que restar entre un 15 y un 20 por ciento de pérdidas en cañerías, según las estimaciones de Aguas Santafesinas Sociedad Anónima (Assa).
En ese sentido, es importante tener en cuenta la experiencia de otras ciudades como Venado Tuerto, que han implementado novedosos sistemas de conversión. El Licenciado en Biotecnología, Sebastián Lagorio, desarrolló un proyecto de tratamiento de efluentes cloacales, aplicando tecnología recombinante que le permite generar bioetanol y plástico biodegradable. Un ejemplo a seguir, que permitiría un desarrollo sustentable.
El gran aumento del parque náutico contribuye a la contaminación del río ya que los vertidos de hidrocarburos no provienen solamente de las industrias, accidentes o limpieza de barcos; el explosivo aumento del parque náutico – especialmente en Rosario – representa una significativa acumulación en el río de combustibles y lubricantes. Por otra parte, debemos seguir insistiendo en la protección de los humedales de las vecinas islas entrerrianas y articular las políticas necesarias.
Asimismo, las nuevas construcciones y mega proyectos inmobiliarios de la ciudad deben contar con un estudio de impacto ambiental serio e incuestionable. Hemos visto y rechazado innumerables proyectos de la Municipalidad en este sentido como las cocheras subterráneas o licitaciones públicas a terceros sobre la vera del río, sin los estudios necesarios.
En ese sentido, creemos que las políticas públicas deben estar acompañadas de acciones concretas y no caer en meras declaraciones ya que la ciudad en que queremos vivir debe ser un lugar en el que puedan convivir el desarrollo y la naturaleza. El Estado debe velar para cumplir el derecho a un medio ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano, tal como lo establece el artículo 41 de nuestra Carta Magna.
(*) Los autores son concejales del Bloque Frente para la Victoria, Concejo Municipal de Rosario.